Abogados de familia matrimonialistas en España

Los abogados de familia matrimonialistas tratamos de hacer entender a nuestros clientes y usuarios el alcance de sus derechos y obligaciones y la interactuación entre los de ambos cónyuges y su responsabilidad respecto de los hijos.

La familia debería de estar sustentada por un correcto asesoramiento tanto en el momento en el que, en su caso, llega el divorcio, como en el momento en el que se produce cualquier decisión esencial como es: Contraer matrimonio, el régimen económico matrimonial, régimen económico matrimonial, medidas respecto de los hijos, pensión compensatoria, derecho de visitas.. etc.

Las capitulaciones matrimoniales pueden ayudar a dejar pactos que no sólo ayuden a regular las relaciones matrimoniales y familiares en general mientras que se mantiene el matrimonio, como después ante una hipotética ruptura para que se pueda gestionar más fácilmente conforme pautas previamente delimitadas.

Un convenio regulador de divorcio deberá de contener todos aquellos detalles en sus estipulaciones respecto de lo que podría haber una futura controversia.

Abogados matrimoniales de familia en España
Abogados matrimoniales

El abogado de familia debe de ser como el médico de familia en materia sanitaria. El profesional al que se le debe de contar la verdad para que pueda pautar aquello que sea mejor para que el matrimonio y familia siga por los pasos más saludables y convenientes.

Somos personas, el abogado no es alguien que nos vaya a prejuzgar, sino todo lo contrario, nos va a apoyar y ese apoyo debe de concretarse en comunicación sincera y clara que haga que el entendimiento sea fluido.

Un abogado de familia puede darnos las respuestas de nuestras dudas, pero también replantear premisas erróneas o hacernos pensar sobre cuestiones que antes no tan siquiera deparábamos en pensar.

Abogados matrimoniales en España
Abogado matrimonial

Al igual que antiguamente los psicólogos eran profesionales alejados de la sociedad, pues era incluso algo mal visto ir al psicólogo. Algo raro o infrecuente síntoma de que quien acudía a consulta era porque le pasaba algo o directamente que estaba loco.

De la misma manera, quien va al abogado de familia parece que es para divorciarse. Pero no necesariamente debe de ser así. Una concepción más cercana y de consulta cotidiana y normalizada del abogado matrimonialista podría contar con un efecto y resultado prevenir controversias, malas decisiones e incluso divorcios, especialmente aquellos contenciosos y conflictivos.

Desde las Divorcionetas abogamos por la capacidad de entendimiento de las familias y apostamos por todo aquello que pueda ser un apoyo para que las familias lleven mejor las rupturas y ejercicio de derechos.