Consejos antes del divorcio

Consejos antes del divorcio:

¿Qué consejos necesita una persona que se enfrenta a un divorcio?

Portarse bien consigo mismo y con su cónyuge. Es compatible hacer lo que queremos y mantener el respeto hacia nuestra pareja con independencia de qué trato recibamos.

Buscar un abogado experto en divorcios:

Antes de acordar cuestiones legales con nuestro cónyuge lo correcto es asesorarse correctamente con abogados expertos en divorcios, separaciones y derecho de familia en general.

Hemos tenido casos en los que los esposos después de un esfuerzo estoico han conseguido llegar a un acuerdo de divorcio que después no se ha podido aplicar por ser contrarias al ordenamiento jurídico.

Por ello con un abogado experto en divorcios no sólo tendrá la ventaja de conocer el alcance de los derechos y obligaciones de las partes sino que además podrán recibir el consejo fruto de la especialización, la experiencia y la mediación pues en muchos casos desde fuera un tercero puede darnos una visión diferente a la que teníamos en primera persona desde el interior de la ruptura.

Buscar abogado de divorcio

No culpabilizar ni victimizar.

En un divorcio no hay que culpabilizar ni victimizar a los esposos pues no hay bueno ni malos ni culpables y víctimas sino dos personas adultas que en su día decidieron unir sus vidas con un matrimonio que ahora llega a su fin.

Todos nos equivocamos a diario pero es algo frecuente el hecho de que uno de los esposos en el divorcio se sienta culpable y tenga la sensación de que es el que tiene que ceder más en la negociación del divorcio.

Parece que existiera un prejuicio que nos hiciera sentirnos mal, considerar que estamos en deuda con nuestro cónyuge y debemos de compensar esa situación injusta.

¿Sabéis? Lo injusto es que una persona mantenga una vida que no quiere vivir.

En este sentido se tiene muy en cuenta la infidelidad y deslealtad que haya podido romper la relación de confianza de la pareja.

Moralmente habría que tener en cuenta multitud de cuestiones pero el divorcio no es el proceso en el que buscar responsables con reproches sino el momento de poner fin a la relación con independencia de lo que haya ocurrido en la relación, pues llega a su fin y hasta ese momento ambos han decidido mantenerlo y por tanto lo han asumido tal y como era.

No culpabilizar en la separación

Prioridad a los hijos.

En los divorcios son hijos el mejor consejo es anteponer el interés de nuestros hijos al nuestro propio. Nuestros niños no se divorcian de sus progenitores y es por ello que la prioridad de toda ruptura deben de ser los hijos.

Buscar el bien de los hijos es diametralmente diferente a utilizar a los niños de mensajeros, a influenciarles negativamente en contra del otro progenitor o darles capacidad de decisión en aquello que nos interesa como por ejemplo “esto se debe de hacer así por quererlo así el niño”.

Los hijos no necesitan a dos pares juntos pues literalmente la mitad de los hijos en España tienen padres separados y no supone ningún problema, el problema es que los padres se pierdan el respeto y utilicen como arma arrojadiza lo más rastrero, a sus hijos, para arremeter y buscar causar daño al otro progenitor (por el despecho de la ruptura normalmente) o directamente sacar un beneficio directo (normalmente con valor económico como puede ser pensión de alimentos, atribución del uso de la casa… etc).

Los hijos prioridad del divorcio

Buscar un acuerdo amistoso.

Insistimos e insistiremos hasta la saciedad en que en una ruptura sentimental ambos cónyuges debe de buscar un acuerdo amistoso de divorcio o separación.

Se debe de buscar un mutuo acuerdo pensando en nuestro cónyuge de manera generosa pero incluso en nosotros mismos de manera más egoísta.

Es mejor para todos. el acuerdo de divorcio amistoso es más fácil, rápido, económico y cordial.

Hay personas que más que divorciarse parece que lo que pretenden es seguir manteniendo controversias, discusiones y disputas con su expareja.

En ocasiones nos ha ocurrido explicar a una persona que no merece la pena un pleito pero hemos recibido la contestación reiterada de que les da igual, lo importante no es lo que se discute en el juicio sino que la otra parte no se “salga con la suya”.

Eso supone que el divorcio no se hace únicamente para pasar a desarrollar una vida sana independiente sino que se mantiene una rencilla tóxica en la que se le da gran importancia a la relación con la expareja cuando realmente se supone que si una persona se separa es para hacerlo de la manera más sana y beneficiosa para ambos y seguir con otro proyecto de vida.

No someter a la relación a más presión de la que puede aguantar:

No podemos someter a la relación a más presión de la que puede aguantar pues nos arriesgamos a que parta de panera abrupta.

La presión y la tensión lo complica todo innecesariamente.

Toda ruptura es un drama, pero no por ello debemos de entrar en un enfrentamiento pues lejos de ayudarnos podrá ser la losa que complique aún más la situación.

En las separaciones y divorcios muchas personas no están centradas, cada persona vive una situación de manera diferente y cada uno tenemos una cpacidad y actitud ante las situaciones adeversas y en ocasiones nuestra reacción no es la más recomendable y nos equivocamos.

Pero ello no debe de ser algo que tense aún más la cuerda de la que pende el divorcio pues estamos corriendo el riesgo de someter a la relación a una mayor presión de la que es capaz de soportar y llegar a situaciones límite de todo tipo sin necesidad:

  • Agresiones psíquicas y físicas.
  • Ideas autolíticas.
  • Depresiones.
  • Malas decisiones.
  • Errores en la percepción de la realidad.
  • Someter a nosotros mismos y al conjunto de la familia a una situación traumática sin necesidad.

Tensar la cuerda del divorcio

Trucos antes del divorcio:

No hay trucos sino formas de hacer bien y mal las cosas.

Cuando una persona llega al divorcio está en el final de la relación y si se plantea en ese momento qué puede hacer para mejorar la relación, está bien, pero lo correcto hubiera sido planteárselo antes para evitar la ruptura.

El truco es aplicar los 5 consejos indicados con anterioridad y portarse bien con nosotros mismos y con los demás y no enfocar el divorcio como un fracaso sino como una decisión madura y adulta que debemos de acordar con nuestra pareja que pasará a ser expareja.

Sabemos que es un momento emocionalmente complejo que compromete el presente y el futuro de ambos esposos en todos los ámbitos de la vida y es por ello que merece la pena hacer un esfuerzo por mantener el amor, el cariño y el respeto con la persona con la que en su día decidimos compartir la vida.

Condiciona mucho lo cordial que sea la ruptura para cómo sea la continuidad de la vida de ambos.

No podemos ceder en todo pues eso sería una imposición injusta, pero debemos de ceder en todo cuando nos sea posible pues el divorcio no es egoísmo sino generosidad para empezar de cero de una manera saludable.

¿Consejos antes de un divorcio?

El mejor consejo es el de tratar a nuestro cónyuge como nos gustaría que él o ella nos tratara con independencia de que no sea recíproco.

No debemos de centrarnos en los errores de nuestra pareja pues está terminando la relación seguramente por esas cuestiones y en ningún caso debemos de hacer lo que criticamos que hacen los demás.

Consejos antes del divorcio
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