Divorciarme, ¿qué tipo o importancia de derecho ostenta?

Divorcio como Derecho Fundamental

Divorcio como Derecho Fundamental

El divorcio debe estar al alcance de todas las personas que lo necesiten.

El derecho a decidir sobre nuestro estado civil: poder casarnos y divorciarnos con una regulación en igualdad de condiciones a nuestro cónyuge debería declararse Derecho Fundamental.

Divorciarme, ¿qué tipo o importancia de derecho ostenta?
Divorcio como Derecho Fundamental

¿Lo es? Como tantos otros derechos, no.

El derecho al matrimonio y al divorcio no es un derecho fundamental, sino que forma parte de los demás derechos y deberes de los ciudadanos, concretamente consagrado en el artículo 32 de la Constitución Española.

Por ejemplo, el derecho a la vivienda, tan comentado, realmente no es un derecho fundamental.

No es ni aún un derecho real sino solo un principio rector del ordenamiento jurídico. ¿Lo sabías?

Es imprescindible para el desarrollo familiar, pero las limitaciones y mala gestión pública y privada no lo hace posible.

El derecho al divorcio también afecta al desarrollo familiar, pero sí se puede acercar a todas las personas con iniciativas como la de nuestro despacho que cubre las injusticias que se pueden producir por las limitaciones del servicio de Justicia Gratuita en España en familias con problemas.

¿Por qué? Por afectar a los derechos de honor, dignidad, propia imagen y, en definitiva, condicionar el desarrollo de nuestro proyecto de vida que en sociedad está organizado con base en la familia y matrimonios.

En mi despacho de abogados intentamos hacer accesible a todas las personas el proceso de divorcio que permita adecuar la esfera legal a la personal sin discriminación ni injusticias por ningún tipo de condición ni de capacidad económica, sexo u orientación sexual, nacionalidad, religión, ideología o creencias.

Divorcio con respeto

Debemos respetar a nuestra pareja y recibir su respeto, pues de esta manera y con el asesoramiento adecuado sabremos qué hacer al conocer nuestros derechos y obligaciones y poder mediar con nuestro marido o mujer.

No hay que ponerse una venda en los ojos o mirar a otro lado para no afrontar nuestros problemas de pareja y matrimoniales.

Debemos ocuparnos de nuestro matrimonio constructivamente y no vivir destructivamente preocupados.

Quien necesita divorciarse no suele querer realizar un acto caprichoso, sino satisfacer una necesidad básica familiar.

El asesoramiento de derecho de familia es fundamental para el correcto desarrollo de la vida individual de una persona que cuando forma una familia debe saber cuáles son exactamente el alcance de sus derechos, obligaciones y responsabilidades.

No hay que tener miedo a lo desconocido sino al desconocimiento.

 

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