DIVORCIO CON HIJOS

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¿Cómo me puedo divorciar con hijos?

Se produce el divorcio entre cónyuge, no respecto de los hijosPor responsabilidad no se puede mezclar el divorcio o separación de los padres con los hijos.

Los niños no se divorcian, sólo los padres. En nuestro despacho de abogados tratamos de gestionar los procedimientos de derecho de familia con hijos con la máxima prudencia pues nunca se llega a saber la realidad familiar.

Hay que tender a involucrar lo mínimo posible a los niños en la separación de sus padres. Hay que separar el drama emocional de la ruptura con el bienestar de nuestros hijos que en todo momento debe de ser la prioridad.

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Divorcio con hijos

Separación con hijos pequeños: Pensión de los hijos

La pensión de alimentos en un divorcio, separación o proceso de guarda y custodia de hijos no matrimoniales les corresponde a los hijos, no a sus progenitores. Existe confusión en cuanto a la diferencia respecto a la pensión compensatoria que en su caso le pueda corresponder a cargo de uno de los cónyuges y a cargo del otro.

La pensión de alimentos en casos de derecho de familia es indisponible, o lo que es lo mismo, no es susceptible de mercadeo entre los progenitores que no podrán disponer de ella pues no le corresponde, les corresponde a los hijos para cubrir sus necesidades.

Además, a diferencia de lo que ocurre en el caso de la patria potestad, guarda y custodia y régimen de visitas que se extingue a los 18 años con la mayoría de edad de los hijos, la pensión de alimentos deberá de abonarse hasta la independencia económica.

¿Qué es la independencia económica de los hijos?

Es la situación que se produce cuando un hijo que hasta ese momento ha sido dependiente económicamente adquiere medios económicos suficientes como para valerse por si mismo de manera autónoma.

Por ello, habrá hijos que pueden adquirir la independencia económica a los 18 años, o incluso antes, pero también otros que si estudian medicina como se suele poner de ejemplo de estudios de larga duración, probablemente no adquieran la independencia económica hasta los 30 años.

Es por todo ello que los progenitores deben de asumir sus responsabilidades y por ello no pretender abonar una pensión de alimentos hasta los 18 años sino ocuparse de mantener y costear las necesidades de los hijos hasta que se puedan valer por si mismos de manera independiente.

Tipos de divorcio con hijos

Divorcio con hijos mayores de edad

Existen casos en los que el divorcio se produce cuando los hijos ya son mayores de edad y en este caso no existirá regulación paternofilial respecto de patria potestad, guarda y custodia o régimen de visitas, sino que únicamente, en su caso, pensión de alimentos.

Indicamos en su caso pues debemos de diferenciar entre hijos mayores de edad independientes económicamente y otros que aún no lo sean por no haber terminado sus estudios académicos o formación profesional o por haberla terminado, pero no haber conseguido incorporarse al mercado laboral para tener ingresos propios.

En el caso de los hijos mayores independientes, no tendrán que intervenir en el procedimiento. En cambio, en el caso de los hijos comunes mayores de edad que sean dependientes se deberán de establecer las medidas económicas que hagan posible cubrir sus necesidades. En este caso, la situación se complica aún más pues deberán de acudir los hijos a la ratificación con independencia que se produzca en el Juzgado o en el notario para prestar su consentimiento.

¿Es razonable que tengan que acudir los hijos a la firma de la separación o divorcio de sus padres?, desde nuestro punto de vista rotundamente no, en absoluto, pues de hecho puede dar lugar a chantajes de los propios hijos para el establecimiento de unas medidas económicas diferentes a las deseadas por sus progenitores.

En estos casos no se trata sólo realmente de un divorcio de mutuo acuerdo entre los progenitores sino también de los hijos comunes mayores de edad dependientes. Esto puede suponer que un acuerdo de divorcio de los cónyuges no pueda llevarse a efecto por no querer mostrar su conformidad el hijo común por considerar que las medidas que le atañen no son adecuadas y no desea dar su consentimiento a su aprobación.

Divorcio con hijos pequeños y vivienda

En los casos en los que en el matrimonio existen hijos comunes menores de edad y vivienda se debe de dar prioridad en primer lugar a la atribución de la guarda y custodia y después consecuentemente a la vivienda.

De mutuo acuerdo cabe establecer aquello que los cónyuges consideren oportuno, pero por lo contencioso un juez aplicará en defecto de acuerdo y entendimiento la atribución del uso y disfrute del domicilio familiar al hijo común menor de edad y consecuentemente al progenitor custodio.

Esto genera infinidad de enfrentamientos entre los padres pues no sólo está en juego la atribución de la custodia de los hijos pequeños, sino que además ello derivará la atribución del uso del domicilio que generará una prestación en especie que supondrá que los cónyuges propietarios reciban un diferente trato jurídico, pues mientras que a uno de ellos se le atribuirá el uso y disfrute del domicilio familiar y ajuar, al otro no.

También existirá en el caso de custodias compartidas la posibilidad de atribución a ambos cónyuges en periodos alternos de manera coincidente con el ejercicio de custodia de sus hijos, lo que si los cónyuges son razonables puede ser muy buena opción, pero en el caso de que no lo sean puede acabar en conflictos y procedimiento de ejecución y reclamaciones judiciales posteriores.

Divorcio con hijos y mujer que no trabaja

En los divorcios con hijos en los que la mujer no está trabajando se suele producir una situación compleja en lo que se refiere al establecimiento de las medidas económicas y paternofiliales de la ruptura.
Se suelen defender dos situaciones como si se pudieran generalizar y desde nuestro punto de vista no es así. Desde el punto de vista de los hijos no siempre el hecho de que la mujer del matrimonio que se separa o divorcia tiene que quedarse con la custodia de los hijos. Habrá que estudiar caso por caso y tener en cuanta no lo que es mejor para los padres sino para los hijos.

Igualmente, desde el punto de vista de las medidas económicas no en todos los casos de divorcio deberán de establecerse medidas económicas entre los cónyuges, pues de hecho lo normal es no establecerla. Para establecer una pensión compensatoria deben de concurrir una serie de requisitos entre los que destacan la duración del matrimonio, la dedicación del matrimonio, la edad de los cónyuges y en definitiva el desequilibrio económico que se haya podido producir.

Separación con hijos

Es indiferente que la ruptura se tramite por el cauce de la separación matrimonial o el divorcio pues siempre que existan hijos comunes deberán de salvaguardarse sus derechos con independencia de si en el contexto familiar de la ruptura de sus padres existe matrimonio, o no, o si optan por separarse o divorciarse.

La separación o el divorcio con hijos tiene los mismos requisitos respecto de estos. La gran diferencia entre ambos casos es que en la separación el matrimonio no se disuelve de manera definitivamente mientras que en el divorcio sí termina y finaliza el vínculo matrimonial.

Los hijos deben de ser la prioridad de la regulación a establecer tanto en separaciones como divorcios. Por responsabilidad de padres y madres se debe de separar la ruptura y el drama que pueda llevar aparejado el divorcio con hijos y vivienda con hipoteca  manteniendo la unidad familiar de la manera más adaptada a la nueva situación de crisis matrimonial.

Que un niño tenga padres separados o divorciados no es ningún problema, el problema es no saber gestionar la ruptura. Es importante la regulación, pero más aún lo es la actitud que deben de mantener ambos cónyuges para que dicha regulación pueda llevarse a la práctica con sentido común y buscando el mayor beneficio de los hijos comunes posible.

Convenio regulador divorcio con hijos e hipoteca

El convenio regulador  es el documento en el que se establecen los efectos del matrimonio. Si lo asimiláramos con un contrato, sería el acuerdo de resolución. Las mayores complicaciones surgen en los casos de divorcios con hijos e hipoteca.

La prioridad en el divorcio con hijos y vivienda con hipoteca debe de ser los hijos, pero también es importante poder mantener las necesidades de los mismos y una de ellas es el mantenimiento de la vivienda.

En los casos en los que la familia reside en una vivienda compartida e hipotecada, el pago de la hipoteca será fundamental para el correcto cuidado y atención de los hijos menores.

El impago de la letra de la hipoteca podrá acabar en un procedimiento de ejecución hipotecaria en el que los hijos comunes se vean privados del uso del inmueble familiar.

Evidentemente incluso en ese caso existen otras posibilidades como son por ejemplo irse de alquiler o residir con familiares o allegados, pero lo mejor en todos los casos que sea posible es hacer un especial esfuerzo por mantener el patrimonio familiar que constituirá un beneficio para el presente y futuro de toda la familia y en definitiva redundará positivamente en nuestros hijos y podrá hacer mejor su vida.

Divorcio y separación de bienes con hijos

En todo procedimiento de divorcio o separación matrimonial se produce la disolución del régimen económico matrimonial. En el caso de que los cónyuges ostenten el régimen económico matrimonial de separación de bienes no notarán diferencia entre la situación patrimonial que existía durante el matrimonio que la se produce después del divorcio judicial o notarial.

En los casos en los que los cónyuges no tengan separación de bienes sino bienes gananciales, está se disolverá pues no cabe la posibilidad de mantener la continuidad de dicho régimen económico matrimonial después de la separación o el divorcio. A pesar de disolverse la sociedad de gananciales está no necesariamente se liquidará.

La disolución del régimen económico matrimonial se producirá en el momento de la separación matrimonial, divorcio, fallecimiento de alguno de los cónyuges o el otorgamiento de capitulaciones matrimoniales que establezcan otro régimen económico diferente. La liquidación se produce cuando una vez disuelto el régimen matrimonial de gananciales se reparten los bienes entre los esposos.

Es como si desde que nace la sociedad de gananciales patrimonialmente pasaran a ser tres: Un cónyuge, el otro y la sociedad de gananciales. Pues bien, cuando termina la sociedad de gananciales por la disolución de esta los cónyuges podrán instar la liquidación o reparto de los bienes y deudas que integran la sociedad ganancial o si lo desean mantenerla sin liquidar pues no es necesario, perfectamente pueden mantener vinculaciones patrimoniales gananciales, aunque la sociedad se haya disuelto en tanto en cuanto, reiteramos, no se liquide por el reparto entre cónyuges, venta o pérdida sobrevenida.

Divorcio con hijos menores

Cuando los hijos son pequeños hay personas que defienden que el divorcio no les afecta por ser muy pequeños y otros que dicen que precisamente por su corta edad el divorcio les causa un mayor trauma. Nosotros defendemos que no es cuestión de edad sino de buscar la normalidad para los menores.
Si ambos progenitores saben mostrar tranquilidad y equilibrio en las relaciones con el hijo no será lo importante la separación o el divorcio pues el niño o niña en definitiva se sentirá querido y se podrá adaptar a la situación familiar.

Los hijos tienen una gran capacidad innata de adaptación a las situaciones y es por ello que los padres con hijos pequeños que se divorcian en primer término deben de mostrarse naturales en la medida de lo posible.

Separación con hijos e hipoteca

No hay que meter en una burbuja de familia idílica y perfecta a nuestros hijos pues en ese caso si llega la ruptura probablemente nuestros hijos no entiendan nada. No podemos pretender que un niño vea su familia como la unión de su padre y madre perfectos, sino que dos padres maravillosos, pero con sus cosas buenas y malas que tratan de superar los problemas juntos y darle la mejor parte de su vida a los hijos.

De esa manera un posible divorcio o separación podrá ser entendido por los hijos a los que se les podrá explicar, aunque su edad sea temprana.El problema no es que los hijos sean muy pequeños, sino que los padres se porten como niños pequeños en su ruptura.