El divorcio amistoso siempre es posible

En derecho de familia el acuerdo amistoso SIEMPRE es posible

En derecho de familia el acuerdo amistoso SIEMPRE es posible:

Siempre existirá una opción amistosa en las relaciones familiares y es por ello que si los cónyuges y abogados muestran la actitud adecuada podrían evitar cualquier tipo de juicio contencioso.

Un acuerdo que ofrezca una solución a una dificultad o problema familiar, tiene un valor incalculable, mucho más un juicio.

Desde el momento en el que una de las partes interpone una demanda frente al otro está sometiéndose a criterio judicial para la estimación o desestimación de sus pretensiones, la pena es que siempre será mejor la solución familiar que las partes pudieran haber acordado que la que un juez pueda imponer. Someter a criterio judicial una relación familiar es permitir que un tercero resuelva una controversia que las partes han sido incapaces de solventar y que puede ser de vital importancia para el correcto y normalizado desarrollo futuro de los miembros de la familia en su esfera individual y conjunta después.

Acuerdos justos y razonables en derecho de familia:

En ocasiones un acuerdo justo y razonable en derecho de familia no se corresponde con la pretensión inicial de las partes, pero sí con el punto intermedio ajustado a derecho que puede satisfacer a ambas sin abusos ni imposiciones injustas y regular adecuadamente los vínculos familiares, prioritariamente proteger a los hijos.

En ocasiones las pretensiones de los cónyuges no son compatibles pues la plenitud de derechos que pretende uno no es conciliable con las del otro, y viceversa, por ello es tan importante consensual acuerdos justos y beneficiosos para ambos y principalmente los hijos comunes. Por ejemplo, un niño no es susceptible de división, sino de regulación. Debemos de pasar del «es mí/tú hijo» al «nuestro hijo».

Únicamente partiendo de premisas razonables podremos llegar a soluciones que también lo sean. En nuestro despacho de abogados hemos presenciado como muchos cónyuges que han compartido un mismo matrimonio han percibido cuestiones esenciales del este de manera totalmente diferente. Si además de esa diferencia subjetiva en la apreciación de los hechos concurre una falta de asesoramiento jurídico y lo unimos a una crisis matrimonial que mezcla lo legal con lo sentimental podemos llegar a una situación que en muchos casos conlleva drama emocional, y tenemos los ingredientes básicos de un juicio matrimonial.

Todo proceso contencioso de familia, desde nuestro punto de vista, constituye un fracaso para las partes y los profesionales que en defecto de acuerdo acuden al auxilio judicial. Además, los únicos que sacamos provecho de un juicio somos los abogados y demás profesionales intervinientes que cobramos nuestras minutas, que de modo correlativo al mayor trabajo que supone un litigio, conlleva que en la práctica las partes tengan  que asumir un mayor desembolso económico.

Abogados para divorcio express o separación matrimonial de mutuo acuerdo amistoso
Acuerdo de separación o divorcio

Acuerdo de separación o divorcio amistoso:

Insistimos en que el acuerdo de separación divorcio amistoso siempre es posible. En ocasiones alguna de las partes sostiene posturas injustas e intransigentes que postran a la otra a no aceptar la propuesta de acuerdo o aceptar aquello que no es justo, lo cual es un caso no es un acuerdo sino una imposición.

Las posturas de las partes al afrontar una ruptura familiar deben de estar presididas por el respeto, la consideración y la flexibilidad.

Acuerdo de grandes y pequeñas decisiones de la vida de los hijos:

Algunos matrimonios cuando se separan o divorcian parecen centrarse principalmente en el presente de la ruptura y en ocasiones no darle la importancia que se merece a los vínculos familiares que persisten después del divorcio, principalmente el vínculo familiar más importante, los hijos.

Parece que el hecho de haber llegado a un acuerdo de separación o divorcio ya finaliza nuestra relación con nuestra expareja, pero si existen hijos, debemos de seguir teniendo relación con el otro progenitor para esos pequeños y grandes decisiones que es necesario tomar en la vida de los niños.

Es cierto que una vez que se tiene la sentencia de divorcio, las partes tienen una regulación que aplicar en sus relaciones familiares, pero esta regulación no se adaptará a las necesidades de los niños en determinadas situaciones en las que las partes deberán de tratar de ponerse de acuerdo.

Por ejemplo:

Tratamiento médico odontológico del hijo:

En una resolución judicial no especificará qué tratamiento concreto deberá recibir nuestro hijo en un a situación concreta, la casuística sería tan grande que sería imposible preverlo,  únicamente establecerá derechos y obligaciones para la toma de decisiones. En primer término decidirán los padres y en último termino deberá de someterse a criterio judicial.

No son pocos los pleitos de jurisdicción voluntaria en el que los progenitores pretenden que a su hijo le realicen o dejen de realizar un determinado tratamiento médico. De entre todos, el aparato dental es uno de los más frecuentes.

Existen dentistas que emiten valoraciones y presupuestos de tratamientos en un sentido y otros en otro. No es que uno tenga más o menos razón, sino que de entre todas las posibilidades cabe valoración respecto de la intervención bucodental a efectuar. Normalmente ni padres, ni abogados ni jueces tenemos conocimientos deontológicos que permitan poner en duda dichos informes realizados por dentistas.

Pues bien, algo que debería ser sencillo y prioritario, realizar el oportuno tratamiento a nuestro hijo en ocasiones se convierte en un pelito traumático que no tiene sentido y en ocasiones es contraproducente. Existen pleitos con objeto económico que pretenden que les estimen sus pretensiones en relación a presupuestos de dentista, pero que en cambio suponen un gasto incluso mayor en gastos procesales (abogado, procurador, costas.. etc) que lo que valdría el tratamiento.

Que en algunos casos los progenitores con capacidad económica limitada dediquen su dinero a pagar abogados y procuradores para litigar el tratamiento puede llevar a situaciones dantescas e ilógicas, en las que se destinan los pocos recursos disponibles en la familia a gastos jurídicos y una vez resuelto el tratamiento a seguir las partes, carecen de la liquidez para afrontar el gasto al haber tenido que asumir los costes del juicio.

Por decirlo de un modo entendible. Es un despropósito que dos progenitores se gasten el dinero en un juicio para decidir qué aparato y tratamiento haya que poner al niño, para que después al haberse gastado el dinero en abogados y procuradores, tengan grandes dificultades para costear el tratamiento.

Contingencia familiar en un divorcio con hijos:

La mayoría de las familias en España al compatibilizar los horarios y obligaciones profesionales deben de apoyarse en familiares, amigos, allegados y cuidadores para atender a los niños. Si ya es difícil en algunos casos poder cubrir las necesidades familiares estando juntos, más difícil aún será estando separados.

Si por ejemplo en la sentencia de divorcio con hijos se establece que un determinado día y hora se realice el intercambio de compañía y cuidado de progenitor de los niños, ante una contingencia, ambas partes deben de tener la predisposición a ser flexibles y adaptar el desarrollo familiar a las posibilidades de la familia y principalmente las necesidades del niño. Por ejemplo, entre otras situaciones familiares de las que ha tenido conocimiento en la práctica nuestro despacho de abogados, por describir situaciones prácticas que se entiendan mejor:

  • Si el niño tiene fiebre y se le prescribe reposo absoluto, lo lógico es que no se realice el intercambio de manera atropellada y que se adapte a lo que sea más beneficioso para el hijo.
  • De igual manera si el niño está deseando pasar el cumpleaños de sus primos, tíos, abuelos o cualquier otro familiar, lo normal es que el otro progenitor proponga que el intercambio se adapte de ser posible en horas o días, para que el niño pueda disfrutar de dicha celebración familiar.
  • Si la hora del intercambio del niño es a las 20 horas, pero el niño ha pasado el domingo en el Parque de Atracción Warner Bross y desea con gran ilusión más que nada en el mundo ver la cabalgata que tiene lugar media hora más tarde, lo razonable es que ambos progenitores acuerden retrasar la entrega para que el niño pueda disfrutar del final del día de ocio y que el progenitor con el que está no tenga que venir de manera acelerada con el consiguiente peligro en el coche.
  • Si el niño ha estado de campamento de verano 15 días y el día de final de campamento es un día más tarde del que debería de hacer el intercambio y el niño tienen la grandísima ilusión de participar en la fiesta de fin de campamento (regalo de amigo invisible que han estado preparando todo el campamento etc) lo razonable es que los padres acuerden la entrega para que el niño disfrute del acto final del campamento en el que ha tenido convivencia 15 días.

Aplicación flexible y con sentido común de la sentencia de divorcio:

La regulación nunca se va a adaptar como un traje a medida a las necesidades de los niños y las posibles contingencias familiares, por eso los padres debe de aplicar el sentido común y darle la prioridad al bienestar de los niños y ser flexibles para adaptar el desarrollo familiar a lo que en cada momento sea más beneficioso para los niños.

¿Eso supone incumplir puntualmente la sentencia de divorcio? No, todo lo contrario, supone adaptar la vida familiar de manera de manera consensuada en beneficio del niño, esa es la esencia del derecho de familia. Con la sentencia no acaba el divorcio cuando tenemos hijos, sino que tenemos que llevarlo a la práctica y es una gran pena aquellas familias que aplican de manera intransigente la regulación pues suele suponer un perjuicio para los hijos.

La sentencia y convenio regulador de divorcio o separación debe de ser el más razonable y que la regulación se corresponda con el proyecto familiar que se pretende desarrollar, sin perjuicio de los ajustes que posteriormente puedan ser necesarios por el paso del tiempo y cambio de circunstancias.

El divorcio amistoso siempre es posible
El acuerdo siempre es posible

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