Abogados de divorcio para análisis, información y reflexión del pasado, presente y futuro del divorcio en España

Pasado, presente y futuro del divorcio en España

Divorcios tardíos, el pasado, presente y futuro del divorcio en España.

El pasado fue injusto, el presente es suficientemente bueno, pero juntos podemos construir un futuro aún mejor.

La familia es la base de la sociedad y debemos crear uniones sanas, felices y libres que de manera natural se hayan educado normalizando conductas de amor que repelan las relaciones tóxicas y contenciosas.

Cambios y evolución del divorcio y separación matrimonial en España
Divorcio en España

El pasado del divorcio

Las leyes, esfuerzos y mejoras legislativos nos han permitido tener en la actualidad libertad en derecho de familia en España. La libertad es imprescindible para que cada persona pueda desarrollar su proyecto de vida.

Parece que el derecho al divorcio ha estado en la ley en España siempre, pero no ha sido así por desgracia y de aquellos barros, estos lodos.

Ha sido una larga lucha y evolución social la que ha conseguido la modificación legal hasta lograr una regulación actual en la que sí se protegen por igual los derechos y obligaciones de toda persona que se somete a la institución del matrimonio.

No estamos ante un sistema perfecto, aún falta mucho por mejorar, pero sí un muy buen sistema justo y garantista que debemos entender y aprender a gestionar.

A continuación, iré comentando —muy brevemente, para no aburrir al lector— la evolución legal en España en materia de divorcio:

Ley de divorcio de 1932

En 1932 se aprobó la Ley de Divorcio en la Segunda República, siendo un logro y primer avance mérito del jurista Frenando de los Ríos. Por primera vez existía la posibilidad de divorciarse y disolver el matrimonio por una causa diferente a la muerte de uno o ambos cónyuges.

Se recogió en la Constitución de 1931 en su artículo 43, momento en el que existía un único tipo de matrimonio, el de la Iglesia. Esta Ley fue de aplicación limitada pues fue derogada en poco tiempo.

En este momento de nuestro pasado, la mentalidad tradicional trataba de imponer matrimonios incluso concertados para aguantar con sometimiento y resignación lo que ha tocado en la vida. Un derecho real debe poder ejercerse y poder dejar de hacerlo si así se desea, pero en este caso no solo la sociedad condicionaba a las parejas, sino que una vez casados duraba hasta la muerte.

Nadie se ha detenido mucho a analizar dicha situación, pero un matrimonio infeliz para toda la vida es algo terrible que pisotea la dignidad de cualquier persona. Se trataba de una sociedad dominada por el hombre que era el que trabajaba y mandaba en la familia, algo que afortunadamente ha cambiado en la actualidad con la revolución social y del modelo de familia, con la incorporación de la mujer al mercado laboral y la equiparación de derechos y obligaciones.

Ley de divorcio de 1981

En 1981 se aprobó la Ley 30/1981 de fecha 7 de julio que modificaba el Código Civil de 1889 en lo que se refiere a causas de separación, divorcio y nulidad matrimonial. Se aprobó durante el gobierno de la UCD de Adolfo Suarez a iniciativa del Ministro de Justicia Francisco Fernández Ordoñez que recibió grandes críticas y presiones.

Existía la posibilidad de solicitar la separación matrimonial después de llevar un año sin convivencia y ciertos requisitos en cuanto a la causa de la petición. Una vez separado el matrimonio y pasado otro año sin convivencia si se descartaba la reconciliación se podía iniciar el proceso de divorcio, una vez más, con causa.

Fue un gran avance, pero resultaba insuficiente, pues no permitía hacer efectivo el derecho a la separación y el divorcio al estar condicionado y limitado. Seguía constriñendo los derechos y libertades de los ciudadanos, pero al menos permitió el acceso al divorcio que de alguna manera se veía como algo novedoso y moderno, pues la mentalidad era demasiado tradicional en ese momento. Los cambios legislativos son impulsados por los cambios sociales y de mentalidad y ya se empezaba a reconocer el derecho al divorcio, pero con ciertas reservas.

El presente del divorcio

Ley de divorcio exprés de 2005, vigente

En 2005 se aprobó la conocida popularmente como Ley de divorcio exprés, Ley 15/2005 de 8 de julio. Se modificó tanto la Ley de Enjuiciamiento Civil como el Código Civil. La aprobó el Gobierno del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero y supone una verdadera revolución en derecho de familia.

Sus principales avances fueron:

  • La posibilidad de pedir el divorcio directo sin necesidad de pasar por una previa separación.
  • La supresión del divorcio con causa, establecimiento de libertad para divorciarse pasados 3 meses desde la celebración del matrimonio.
  • Permitió el matrimonio y divorcio de personas con independencia de su sexo y orientación sexual: Heterosexual, homosexual, transexual… etc.

Aún existen en España gran número de matrimonios que se separaron antes de 2005 al no poder acudir al divorcio directo y que ahora están gestionando sus procesos de divorcio.

Ley de 2015 de Jurisdicción Voluntaria, vigente

Ley 15/2015 de Jurisdicción Voluntaria, de fecha 2 de julio que entró en vigor a partir del 23 de julio.

Entre otras medidas se permite el matrimonio y el divorcio ante notario. El divorcio y la separación matrimonial ante notario cuenta con una serie de requisitos, destacando que no deben existir hijos comunes menores de edad ni incapacitados.

Al igual que el derecho al divorcio judicial amistoso, también es necesario que ambos cónyuges estén de acuerdo, que hayan transcurrido al menos tres meses desde la celebración del matrimonio y que el último domicilio conyugal o el actual de cualquiera de los cónyuges se encuentre en España.

Es una medida que hace más rápida la gestión y ofrece una alternativa al divorcio judicial que en España, por la falta de dotación de medios de la Administración de Justicia, sigue siendo muy lento.

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Evolución del divorcio en España

Futuro del divorcio

El futuro es incierto y está por construir entre todos, pero yo os voy a contar cómo me gustaría a mí que fuera, pues se trata de algo lógico y perfectamente viable. Con más libertad real y menos burocracia restrictiva de la efectividad de los derechos:

Accesible y digital.

Con un sistema telemático en el que pudiéramos declarar que estamos casados o dejamos de estarlo sin necesidad de perder tiempo y dinero.

Si se estableciera un sistema informático digital personal de identidad en el que existiera un apartado en el que constara nuestro estado civil actualizado habría más garantías para nosotros y para el sistema jurídico.

Se deberían crear los medios para su fácil utilización y operadores que ayudaran a las personas que no estuvieran familiarizadas con las nuevas tecnologías tal y como se ha hecho, por ejemplo, en materia Tributaria.

Un matrimonio se crea por la voluntad concurrente de dos personas y si tienen los medios adecuados podrían declarar su matrimonio con un simple click o sistema de validación de contraseñas como ocurre actualmente con una transferencia bancaria. Después se podrá hacer una celebración y boda preciosa si así lo quieren los novios, siendo eso lo importante y no las complicaciones burocráticas que actualmente existen para casarse y divorciarse y que no deja de ser una forma rudimentaria para estar el siglo XXI de hacer oficial el estado civil de las personas.

El divorcio de mutuo acuerdo se podría realizar del mismo modo, pero también el contencioso, pues no cabe posibilidad de rechazar la petición de divorcio solicitado por nuestro cónyuge. De esta manera se evitarían grandes injusticias y problemas que se producen en la actualidad perdiendo tiempo y dinero en pedir algo que legalmente es un derecho reconocido, pero que carece de las herramientas y cauces adecuados como para hacerlos efectivos.

Con menos burocracia.

¿Por qué tenemos que esperar una tediosa burocracia para algo que es nuestro derecho y que nuestro cónyuge no puede rechazar? ¿Vamos a seguir avanzando en todos los ámbitos, pero mantener este sin modernizar? Puede quedar muy bonito en papel y la foto política de que existen derechos y libertades, pero también necesitamos los mecanismos para hacerlos efectivos.

Cosa diferente serán las controversias que en su caso podrán dirimirse en un Tribunal. Debería de haber una posibilidad de establecerlo sin controversias mutuas o dejarlo abierto a posibles litigios. Pero también se podrían incorporar propiedades, vinculaciones con hijos que estarían todos amparados, cargas o deudas.

Un sistema sin sexos quitándolos incluso de nuestro DNI. Parece que ahora está de moda hablar de sexos y de la no discriminación y yo creo que el sexo no debe ser un elemento esencial que suponga ningún tipo de distinción legal. Evidentemente puede existir diferenciación en cuestiones médicas y otras similares, pero no algo que nos distinga o diferencie de los demás en una categoría de personas a modo de “etiqueta”. ¿Blancos o negros? ¿Altos o bajos? ¿Ricos o pobres? ¿Homosexuales o heterosexuales?

Al igual que no se ponen otras cuestiones tendríamos que avanzar hasta conseguir que el sexo y orientación sexual tampoco sea una distinción. Cada persona tiene su número de identidad y ese número supone una garantía suficiente y mayor protección a la intimidad personal.

Con la erradicación de la violencia familiar.

Deberían endurecerse las penas para la represión de la violencia e intimidación familiar y que las condenas se pudieran publicar en nuestro sistema de identidad. Esto permitiría evitar reincidencias y supondría una mayor transparencia y menor impunidad.

Cuestión diferente es la protección de dichos datos. Más contundencia para las denuncias falsas y tolerancia cero al maltrato de cualquier tipo sin distinción sexual, pues la violencia no tiene género. Habrá personas que conozcan el derecho en España y piensen que no es posible que en derecho penal se aplique la represión pues el fin es la reinserción social, precisamente por eso debemos cambiar el sistema. Si tuviéramos un sistema más represivo y con penas más contundentes muchas personas se lo pensarían dos veces antes de maltratar o de reincidir en un maltrato.

Además, establecer medios adecuados para la reinserción real de las personas maltratadoras de manera que los maltratadores y maltratadoras no puedan disfrutar de una libertad plena hasta que no se certifique psicológicamente con unas mínimas garantías que son sujetos que han superado aquello que los llevo a maltratar. El derecho de la persona maltratadora no puede poner en peligro la libertad ni integridad de otra persona que potencialmente puede ser su futura víctima.

En la actualidad hemos evolucionado hasta un sistema de protección discriminatorio en el que la mujer tiene mayores recursos y a pesar de ello aún existen mujeres desprotegidas por la violencia y hombres desprotegidos por su vulnerabilidad jurídica.

Es necesaria la erradicación de cualquier tipo de violencia o intimidación intrafamiliar apostando por otro tipo de educación basada en la igualdad, el respeto y la libertad real al centrarnos en mejorar nuestra mentalidad y forma de relacionarnos social y sentimentalmente para corregir en todo lo posible las conductas violentas e intimidatorias.

Incorporación telemática.

Incorporación de las resoluciones judiciales penales de derecho de familia con hijos menores o incapacitados y otras al sistema informático de modo que los operadores como Jueces y Cuerpos de Seguridad puedan aplicarlas de un modo realmente eficaz. Se evitarían algunas descoordinaciones y desamparos que en la actualidad se están produciendo.

Las resoluciones ya están guardadas en el sistema judicial digital denominado LexNET y se certifican con un sistema de validación y seguridad numerado, un número único para cada resolución, de manera que sería tan fácil como incorporar la numeración de la resolución y esta podría ser obtenida o descargada en el acto por cualquier operador jurídico con solo introducir nuestro número de carnet de identidad.

Conclusión, reflexión y valoración.

¿Es muy revolucionario? La mayoría de las personas critica a quien piensa diferente, pero lamentablemente no propone nada. Respeta esta y cualquier otra opinión que también sea respetuosa y podrás considerarte una persona respetable y propón la tuya, pues es la única forma de mejorar.

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