Visita y comunicaciones de padres separados con hijos

Régimen de visitas de los hijos en separaciones y divorcios

Régimen de visitas de los hijos en separaciones y divorcios

El régimen de visitas solo es aplicable mientras que el hijo es menor de edad pues, al igual que ocurre con la patria potestad y la guarda y custodia, al cumplir los 18 años se extingue.

El régimen de visitas debe ser aplicado en beneficio del hijo adaptando las posibilidades familiares y, sobre todo, las necesidades de nuestro hijo.

Voy a limitarme a exponer un caso que me llamó la atención y que considero que explica perfectamente lo que no hay que hacer, pues la irresponsabilidad y egoísmo de los padres no debe perjudicar al niño.

Mal ejemplo de régimen de visitas:

Mal ejemplo de padres y madres separados o divorciados
Régimen de visitas

Dos progenitores mal avenidos no valoraban la suerte que tenían al compartir un hijo maravilloso y centraban sus vidas en hacer imposible la vida del otro a toda costa utilizando al niño para ello en todo lo que fuera necesario.

Pues bien, el padre un buen día decidió ir con el niño y otros padres e hijos compañeros de clase al parque de atracciones Warner Bros y después de disfrutar del día se acercaba la hora del desfile de los dibujos animados a una determinada hora que era la gran ilusión del hijo que se moría de ganas de ver a Piolín, El Pato Lucas y los demás desfilar en la carroza del final del día de ocio.

Pues bien, la hora de entrega del menor era una hora antes del desfile, y el padre llamó a la madre para preguntarle si no le importaba que ese día llegara excepcionalmente el niño más tarde.

Al padre le era indiferente el desfile, pero era la ilusión inmensa del niño. Pues bien, la madre con actitud soberbia y déspota (que según decía el padre estaba “celosa perdida” por haber ido ese día la nueva pareja del padre) dijo que de ninguna manera que como llegara un minuto tarde se verían en los Juzgados.

La cuestión es que el niño se tuvo que ir llorando desconsolado anticipadamente, dejando allí a todos sus amigos que pudieron disfrutar del desfile, para llegar al domicilio de su madre y no hacer nada especial más allá de contemplar el espectáculo dantesco y vergonzante que protagonizaron sus padres en su encuentro, que además se realizó en la puerta del Cuartel de la Guardia Civil.

Pasado tiempo desde ese incidente el niño fue a un campamento de verano de convivencia con otros niños.

Visita y comunicaciones de padres separados con hijos
Dar prioridad a los hijos

Llegado el momento en el que iba a finalizar, la madre se percató de que el día en el que debía entregar el niño al padre era un día antes de la finalización del campamento.

El contexto era que el niño había ido a un campamento infantil de unos 15 días en los que hicieron una manualidad que se iban a entregar el último día de la despedida de convivencia haciendo el regalo del amigo invisible en una fiesta infantil, que nuevamente llenaba de ilusión y alegría al niño que ya había aparentemente superado y olvidado el incidente del parque de atracciones.

En este momento la madre que en su día fue tan intransigente llamó al padre para pedirle retrasar un día la entrega dadas las circunstancias. Os imagináis que hizo el padre, ¿verdad? Con una chulería e intransigencia similar a la desarrollada por la madre en el día del parque de atracciones exigió el cumplimiento literal del convenio regulador.

Según decía la madre, el padre lo hacía por tema económico ya que le “chantajeaba” con no pagar la pensión de alimentos del mes de agosto. ¿Qué supuso esto? Que nuevamente el niño salió perjudicado y no pudo disfrutar del gran final que era para él la fiesta de fin de campamento y una vez más llegó al domicilio del otro progenitor, en este caso el padre, y después de otro enfrentamiento monumental, se quedó con el padre sin tener nada especial que hacer, viendo la televisión y jugando a la videoconsola, pues además el padre estaba trabajando en parte de ese día y le dejaba al cuidado de una cuidadora.

Solo lo hicieron por fastidiar al otro, lo que es una irresponsabilidad y tristeza absoluta.”

Lo legal y moral del régimen de visitas:

Esta situación por desgracia es legal, pero inmoral, es vergonzosa y en diferentes contextos y de diferentes maneras se repite en muchísimas familias separadas. Debemos recapacitar y adaptar la regulación a lo que en cada momento sea mejor para nuestro hijo, pues eso es ser un buen padre o madre.

No se debe adaptar la vida de un niño a una regulación estricta, sino ir adaptando la regulación a lo que sea en cada momento mejor para nuestro hijo.  Hay abusos sucesivos por ambas partes que no se saben gestionar y acaban magnificándose y se nos acaban yendo de las manos.

Yo defiendo el establecimiento de un régimen de visitas básico, fuerte y fácil de aplicar sin grandes complicaciones ni especificaciones.

Consejos de derecho de visita para hacer felices a los niños
Lo moral y lo legal

Entre otras cosas, y a modo de ejemplo, se suele tener en consideración mucho cómo se regula días festivos como el cumpleaños del niño. ¿Con quién estará? ¿Con el padre o con la madre? ¿Un rato con cada uno? Sería interpretable y cualquier opción es buena siempre y cuando ofrezca una solución con independencia de que en cada año pueda beneficiar a uno u otro progenitor.

Es el día del niño, no del padre ni de la madre.

Si los padres no tienen una relación cordial lo peor que puede pasar desde mi punto de vista es compartir el día con una celebración conjunta o doble celebración.

De toda la vida se han celebrado antes o después cumpleaños por lo que no debería ser un problema celebraciones en momentos diferentes, pues si los padres lo llevan con naturalidad y así se lo hacen sentir y vivir a los hijos, los hijos podrán disfrutar de su cumpleaños.

De no ser así, por el encabezonamiento de los padres, el cumpleaños del hijo puede ser un verdadero horror para el menor.

Primero el acuerdo y después la sentencia:

La regulación se aplica en defecto de acuerdo, cuando no nos entendemos y no nos llevamos bien entre progenitores. Por ello, en estos casos considero que lo mejor es que el niño disfrute de su cumpleaños con el progenitor al que le corresponda dicho día y en otro momento o día lo celebre con el otro progenitor.

Un niño no necesita celebrar su cumpleaños con sus padres el mismo día, lo que necesita es celebrarlo en un ambiente positivo.

He tenido casos en los que los padres se han empeñado en cumplir sus propios deseos y exigir sus derechos llevándose fatal sacrificando la felicidad del día de cumpleaños de sus hijos.

¿Qué pasa con el régimen de visitas cuando los hijos cumplen los 18 años y por tanto adquieren la mayoría de edad? El régimen de visitas finaliza, pues solo es aplicable a los menores y no podemos tener en cuenta con qué progenitor le toca estar el hijo en cada momento.

Tanto padre, madre e hijo son mayores de edad y no se puede controlar quién está a su cargo y cuidado en cada momento, pues desde los 18 años adquiere plena capacidad de obrar y no se puede decir si le toca con papá o con mamá.

Normalmente a los 18 años ya se van con amistades y parejas y todo es diferente.

Cuestión distinta es que, aunque se adquiera la mayoría de edad y extinga la patria potestad, guarda y custodia y régimen de visitas de los hijos, por parte de ambos progenitores, deban de cubrir sus necesidades hasta la independencia económica.

 

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