Reparto de vacaciones de los hijos en un divorcio

Reparto de vacaciones de los hijos en un divorcio:

El reparto de las vacaciones de los hijos comunes en procesos de divorcio, separación matrimonial y guarda y custodia debe acordarse por ambos progenitores con sentido común y buscando en todo momento el beneficio de los niños por encima de los intereses de los padres.

En el caso de que exista resolución judicial, la regulación existente en la sentencia o auto o convenio regulador del proceso de mutuo acuerdo amistoso será la aplicable en defecto de acuerdo.

Lo más importante de la regulación paternofilial en materia de derecho de visitas es entender que no es aplicable la regulación en primer término sino el acuerdo de los progenitores, mientras que la regulación se aplicará como mecanismo de resolución de discrepancias y controversias para pode cuidar de una manera estable a los hijos en los casos en los que cada uno de los esposos proponga opciones y soluciones diferentes para organizar el desarrollo familiar de la vida de los niños.

Ojalá que es una separación con hijos comunes nunca se llegará a aplicar la regulación pues existiera entendimiento entre ambos progenitores.

Visitas de los hijos en vacaciones

¿Cómo se reparten las vacaciones de los hijos en un divorcio?

En lo que se refiere al reparto de vacaciones de los hijos en un divorcio hemos de dejar claro que normalmente, tanto en custodias maternas como paternas o compartidas, los periodos vacacionales de cuidado y compañía de los hijos con cada uno de sus progenitores se suelen dividir por mitades.

No se debe generalizar pues hay que adaptar la regulación a las circunstancias y necesidades familiares.

En cualquier caso la regulación del auto, sentencia o convenio regulador de proceso de mutuo acuerdo amistoso debe de ser concreta para evitar lagunas y discordias en la interpretación de la regulación.

Vacaciones de Semana Santa:

El periodo de vacaciones de Semana Santa es breve y por ello habrá que estudiar qué opción es la más conveniente.

Se suelen organizar de dos maneras:

Mitad del periodo:

Partir cada periodo vacacional de Semana Santa en dos periodos, normalmente el día miércoles santo, de manera que a cada uno le corresponda uno de los periodos.

El primer periodo desde el último día lectivo previo a las vacaciones hasta el miércoles santo, momento en el que finaliza el primer periodo y comienza el segundo, que finaliza el primer día lectivo posterior al periodo vacacional.

Periodo entero por años alternos:

De manera que a cada uno de los progenitores le corresponda las vacaciones de Semana Santa cada año, a uno los años pares y al otro los impares.

Esta opción es recomendable en los casos en los que ambos progenitores quieran pasar su periodo de vacaciones de Semana Santa con desplazamiento a lugares distanciados, de manera que al ser unas vacaciones tan cortas si cada uno de los progenitores se llevan a los niños a un largo trayecto las vacaciones acaban siendo agotadoras para los niños y no se pueden disfrutar para ninguno de los progenitores con plenitud.

Vacaciones de verano:

Existen dos formas de computar las vacaciones de verano de los niños a los efectos de establecer el régimen de visitas de los hijos comunes como desarrollaremos brevemente a continuación:

Vacaciones escolares:

Desde el último día escolar el el mes de junio hasta el comienzo del siguiente curso en el mes de septiembre. Unos 80 días de vacaciones que puede cambiar en función del calendario escolar de cada años.

En estos casos se suele establecer un primer periodo en los días no lectivos de junio y uno último en los días no lectivos de septiembre.

Los meses naturales de julio y agosto se suelen asignar por quincenas alternas de manera mayoritaria o por meses enteros alternos.

En el caso de repartir por quincenas se suele asignar a uno de los progenitores los días no lectivos de junio y las segundas quincenas de julio y agosto; para el otro las primeras quincenas de julio y agosto y los días no lectivos de septiembre

En el caso de repartir los meses de julio y agosto por meses naturales se suele asignar a uno de los progenitores los días no lectivos de junio y el mes de agosto y para el otro el mes de julio y los días no lectivos de septiembre.

Meses naturales de julio y agosto:

En este caso también se pueden repartir por meses naturales alternos, mes de julio para uno y de agosto para otro, o por quincenas alternas de manera que a uno le correspondan las primeras quincenas de julio y agosto y al otro las segundas.

Nosotros solemos recomendar este tipo de régimen de visitas por valorar muy positivamente que los días de junio y septiembre los niños mantengan el régimen de visitas ordinario, para descansar del año escolar y hacerse a la idea de que ya llegaron las vacaciones de verano en los días no lectivos de junio y para “aterrizar” de las vacaciones de verano y preparar el nuevo curso escolar en los días no lectivos de septiembre.

Vacaciones de Navidad:

Las vacaciones de Navidad se suelen divorciar en dos periodos que se dividen el día 30 de diciembre de manera que se reparten paritariamente días y festividades.

No son matemáticas ni deben de serlo pues lo importante no es que pasen el mismo tiempo exacto con cada uno de los progenitores sino que tengan tiempo de calidad con cada uno de ellos y sus familiares.

Cada años el calendario escolar es diferente y por tanto pueden existir diferentes periodos para ambos progenitores de visitas  compañía de los hijos comunes, algunos despachos de abogados recomiendan dividir el periodo por mitad exacta, pero desde nuestro punto de vista lo correcto es dejarlo ya cerrado de antemano en un día y hora que no de lugar a la interpretación y genere el riesgo de controversias interpretativas que puedan acaban en problemas y litigios.

En el primer periodo está incluido el día de Nochebuena y Navidad y el segundo Nochevieja y Año nuevo. En ocasiones el día 6 de enero, el día de Reyes, se establece un derecho de visitas en favor del progenitor al que no le corresponda el segundo periodo de la Navidad para que los niños disfruten del día de Reyes y los regalos de ambos progenitores.

Ocurre lo mismo que en algunos convenios y sentencias en los que se hace constar el día del padre y madre, cumpleaños de padre y madre, santos, cumpleaños del niños… etc etc.

Régimen de visitas durante periodos vacacionales

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