Divorcio por culpa en España

Desde 2005 en España no existe culpa o causa en el proceso de divorcio o separación.

Cada divorcio tendrá un motivo que haya provocado la ruptura, pero tanto en el proceso judicial amistoso o contencioso como en la escritura notarial será completamente irrelevante e intrascendente.

Cada uno de los esposos podrá sentir que la culpa que ha provocado una ruptura es de uno o e otro, lo que puede tener importancia en el plano sentimental, pero no en el plazo legal.

Ninguno de los cónyuges saldrá perjudicado por considerarse que ha sido el culpable o causante de la ruptura. La culpa de la ruptura es algo que en el proceso de divorcio ni tan siquiera se tratará, analizará ni tendrá en cuenta en España.

Causas de divorcio en España

La causa del divorcio podrá tener mucha importancia para los esposos desde un punto de vista emocional, pero no será valorada en el proceso de divorcio, pues para una petición de divorcio no es necesario alegar causa.

A pesar de ello, de entre las causas más frecuentes que provocan divorcios en España cabe destacar las siguientes:

  • Problemas de comunicación.
  • Problemas económicos.
  • Celos e infidelidad.
  • Desgaste de la relación.
  • Incompatibilidad de la personalidad.
  • Por cuestiones relacionadas con los hijos.
  • Por terceras personas: Amistades, familiares.. etc.
  • Por diferente evolución de los cónyuges.
Causas de divorcio en España
Culpa de divorcio en España

En muchos casos se trata de una mezcla de varios motivos y causas que acaban provocando que nazca el deseo de separarse por parte de uno o ambos cónyuges. Separarse por aburrimiento cada vez es más frecuente por que cada vez se evoluciona hacía matrimonios y parejas que buscan la satisfacción inmediata y en ocasiones no propician la actitud adecuada frente a cambios y dificultades, lo que puede suponer que los esposos se cansen del matrimonio cuando deja de serles plenamente satisfactorio pues cada vez son más exigentes.

Divorcio por culpa de los hijos

Algunos matrimonios señalan como culpable de su divorcio a los hijos.

Esto  desde nuestro punto de vista es muy egoísta, pues los hijos serán responsables de sus propios matrimonios si en el futuro deciden contraer matrimonio al igual que decidirán, o no, tener hijos.

Los cónyuges son los que deciden contraer matrimonio y los padres y madres los que deciden tener hijos.

En ocasiones los hijos no se comportan como nos gustaría o teníamos ideado, pero debemos de partir de la base de que pueden tomar sus propias decisiones y no se las podemos imponer. En muchos casos los hijos se equivocan y no hacen caso a los padres y ello provoca situaciones indeseables que provocan el malestar familiar.

En ocasiones se tratan de cuestiones fortuitas, incidentales o casuales relacionadas con los hijos.

En algunas familias con hijos  el sufrimiento y malestar de: padres separados mi hijo no quiere estar conmigo, hay hijos que no se comportan adecuadamente, pero en ocasiones son los propios padres y madres los que si se analiza lo ocurrido tal vez estando juntos o separados no han hecho todo lo que hubieran podido para proteger y priorizar el bienestar de sus hijos.

Sea como sea, los padres son los que deciden bajo su responsabilidad tener hijos y después deben de aguantar y tratar de gestionar las adversidades. Es cierto que el motivo de un divorcio pueden ser los hijos, pero no será su culpa, pues los hijos no han decidido nacer, es responsabilidad de los padres que tendrán que tomar las decisiones que consideren oportunas en su vida y ser congruentes con estas.

Divorcio por alejamiento, distanciamiento, falta o ausencia

Cuando el divorcio se precipita por el alejamiento, falta de presencia y ausencia podremos haber presenciado el desgaste de la relación que ha provocado que la pareja pierda ese acercamiento o empatía que hace necesario el mantenimiento de la relación.

  • Dos personas alejadas pueden seguir manteniendo un matrimonio y pareja.
  • La falta de presencia o ausencia puede ser un obstáculo, pero no insalvable.

Las relaciones sentimentales y matrimoniales no son estáticos, sino dinámicos. Por ello, no llega de repente el divorcio, suele ser consecuencia de algo que ha fallado o simplemente alguno de los cónyuges ha dejado de querer.

Un divorcio puede estar provocado por un alejamiento, peo tal vez exista un motivo de origen que haya provocado ese distanciamiento.

Abogado especialista en Derecho de Familia. Titular del bufete Abogados Cebrián & Asociados. Premio Nacional de Ley en Derecho de Familia 2020. Colegiado del ICAM 85.585.

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