Mi matrimonio es aburrido y rutinario

Mi matrimonio me aburre

Un matrimonio que aburre a alguno o incluso ambos miembros no es un matrimonio insalvable, sino un matrimonio que tal vez ha entrado en una fase de monotonía y rutina que ha dejado de percibirse como algo divertido.

A pesar de ello, un matrimonio no debe de ser necesariamente algo divertido, pues además en cada fase de la relación, el matrimonio es mucho más que diversión, pues confluyen el cariño, el amor, el afecto, el deseo, la confianza etc.

No suele ser justo el juicio de valor que califica como aburrido un matrimonio desde un punto de vista de espectador, pues si un matrimonio ha dejado de ser divertido, no es por responsabilidad imputable a uno de los esposos, sin en parte a cada cónyuge.

¿Cómo salir de un matrimonio infeliz? A continuación intentaremos ayudar.

Matrimonio aburrido y rutinario

Un matrimonio aburrido y rutinario puede acabar en separación o divorcio, o simplemente ser una etapa más monótona que puede superarse si ambos ponen de su parte. No hay relaciones buenas o malas o divertidas o aburridas, como si fuera algo que existe y ambos esposos se encuentran.

Los matrimonios se construyen. La evolución puede hacer que hayan momentos más lúdicos y sociales, de mayor me menor complicidad.. etc, pero por importante de todo, una relación debe de ser querida con todas las cosas buenas y menos buenas que forman el vínculo matrimonial y relación familiar.

No se puede pretender que una relación se mantenga en un cima de euforia permanente, pero tampoco suele ser lo mas recomendable aceptar como algo insatisfactorio que aburre y desagrada de menos a más a los esposos.

Un un matrimonio rutinario simplemente deberemos de añadir actividades y costumbres que nos saquen esa monotonía. Cada uno tiene su gusto, pero es evidente que para salir de un matrimonio aburrido habrá que hacer cosas juntos, pero también tener tiempo separado para cada uno: Viajar, salir, hacer actividades sociales, bailar, salir a tomar algo, juegos, deporte… etc.

Me aburro con mi marido o mujer
Mi matrimonio me aburre

Cómo saber si tu pareja se aburre contigo

No debe de ser difícil saber si nuestra pareja se aburre en nuestra compañía. Cuando dos personas dejan de disfrutar de la compañía del otro u muestran apatía y desagrado o tratan de reducir el tiempo compartido, evidenciará que la pareja se aburre o cuando menos ha perdido interés.

Es muy útil valorar cómo era la relación y cómo es ahora y ver qué factores incidentales pueden concurrir y ser comprensivos. Es normal que una persona que ha pasado o pasa una enfermedad en primera persona o en uno de sus seres queridos, pueda estar más triste y apática, pero ello no supone que tengamos que ver la relación como aburrida, sino que habrá que atender las especificas necesidades con comprensión y apoyo.

Quiero a mi pareja pero me aburre

En la balanza del matrimonio o pareja habrá que poner todo lo que nos gusta y queremos e lo que tal vez ha dejado de ser como nos gustaría.

Si queremos a nuestra pareja, tenemos lo más importante. Eso sí, es un conjunto, por mucho que queramos a nuestra pareja, si realmente nos aburre, no será una relación plena, sino con limitaciones que podemos tratar de corregir, o de no hacer nada, ser conscientes de que lo más normal es que esa sensación de aburrimiento crezca de menos a más y se apodere de otros ámbitos de la pareja: Intimidad, confianza, empatía, proyectos comunes… etc. Ello puede derivar a que la relación sea buena, ambos cónyuges se quieran, pero tal vez se alejen de la idea de pareja desde el punto de vista emocional, sentimental o sexual y se asemeje más a la de amistad.

Muchas parejas con el paso del tiempo pasan a convivir como amigos.

Me aburro con mi pareja en la cama

Las relaciones íntimas entre los miembros de una pareja no son siempre iguales, sino que habrá momentos de mayor pasión sexual y complicidad y otros de menos. Afectan los problemas y preocupaciones, la monotonía, la falta de tiempo.. etc. Siempre con apoyo profesional se podrá mejorar.

Ninguna relación es perfecta, pero debe de ser la que queramos en equilibrio de cada uno de sus ámbitos. No podemos ser exigentes y pretender que nuestra pareja nos sea planamente satisfactoria en la cama, pues las relaciones sexuales de por si solas no son perfectas ni debemos idealizarlas, sino que se van construyendo en función de la actitud de ambos miembros de la pareja que en el día a día pueden hacer que mejore o empeore la vida sexual. Una persona que se aburre con su pareja en la cama, puede acabar teniendo necesidades insatisfechas, lo cual se debe de tratar de percibir y así tomar las decisiones que correspondan de la manera más respetuosa posible.

No me apetece hacer planes con mi pareja

Cuando no nos apetece hacer planes con nuestra pareja, algo va mal. Una pareja es un compañero o compañera de vida con la que compartimos los buenos y malos momentos. Desde el momento en el que dejamos de tener esas ganas de hacer planes y proyectos juntos, estaremos en una fase de problemas de pareja que si se saben detectar y corregir, no dejan de ser situaciones normales que les pasan a todas las parejas, pero eso sí, no todas saben tratar, afrontar y superar, pues no es fácil.

Mi matrimonio es aburrido y rutinario
Matrimonio aburrido y rutinario

Síntomas de matrimonio aburrido

Los síntomas de que un matrimonio es aburrido para nosotros es que:

  • Dejamos de querer compartir tiempo juntos.
  • Se pierde la intensidad de la relación y la ilusión compartida.
  • El tiempo en sociedad se vive de manera cada vez más encorsetada y menos natural.
  • Las carencias del matrimonio pueden tratar de suplirse de manera consciente o inconsciente con cuestiones materiales.

¿Mi pareja me aburre qué hago?

Hablar con ella y tomar las riendas de la relación, ya sea para reforzarla o separarse de manera saludable y a tiempo.

Cuándo las parejas se aburren

Cuando las parejas se aburren deben de pensar si esa situación es crónica o se puede superar, qué sería necesario para superarlo y si están dispuestos a hacerlo.

Separarse por aburrimiento

Muchos matrimonios se separan a casusa del aburrimiento, pero detrás de esa situación aparente, suele existir un motivo más profundo que es el que genera que los esposos hayan dejado de disfrutar plenamente del tiempo juntos:

  • Discusiones.
  • Problemas de comunicación.
  • Monotonía.
  • Incompatibilidad de caracteres.
  • Circunstancias sobrevenidas (problemas de trabajo, con familiares, de salud, económicos.. etc).

Estoy separado y quiero divorciarme, en ese caso, el proceso debe de iniciarse igualmente de cero, ojalá de mutuo acuerdo, o en su defecto por lo contencioso.

Abogado especialista en Derecho de Familia. Titular del bufete Abogados Cebrián & Asociados. Premio Nacional de Ley en Derecho de Familia 2020. Colegiado del ICAM 85.585.

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