Cómo convivir en un matrimonio roto con hijos

Convivir dentro de un matrimonio roto ya es muy complicado, pero si además existen hijos hay que buscar la solución más saludable para evitar que los problemas de convivencia acaben afectando a los niños.

¿Cómo convivir en un matrimonio roto con hijos?

  • Manteniendo el respeto.
  • Sin perder las formas.
  • Manteniendo normas de convivencias mínimas.
  • Abstenerse de actitudes ofensivas ni despectivas.
  • Fomentar una comunicación clara que se centra en lo que es necesario y evita remover las desavenencias.

Cada persona toma sus propias decisiones, en ocasiones los matrimonios se ven avocados a convivir, actualmente la mala situación económica es la que obliga a muchos matrimonios que realmente están rotos y preferirían no estar juntos, tener que seguir compartiendo sus vidas.

En el caso de que un matrimonio a pesar de estar roto opte por mantener la vida en común, puede ser una buena opción si se ajusta a unas necesidades, pero siempre tiene que tener vocación de que sea temporal.

Una mala convivencia o un matrimonio infeliz pueden acabar pasando factura en la salud de las personas, pues no es saludable.

Mala convivencia en un matrimonio roto con hijos
Matrimonio roto

Habrá que valora cómo es esa convivencia, pues si es razonable y se puede dotar de cierta estabilidad y seguridad a los hijos no será algo tan grave, pero si existen discusiones y controversias, habrá que analizar si es sostenible.

Como saber si debo separarme, test. Es muy difícil saberlo en primera persona aunque desde fuera probablemente las personas bienintencionadas del entorno no dejarán de ofrecer opiniones de todo tipo que pueden hacer que nos sintamos confundidos.

Matrimonios rotos que siguen juntos

Una convivencia será sostenible cuando se pueda mantener sin tensión, desgaste y sufrimiento de ninguno de sus miembros. Cuando alguno de los miembros de la familia está sufriendo los estragos de una mala convivencia tal vez sea el momento de plantear cambiar.

Siempre hay que buscar soluciones para salvar y preservar el matrimonio si es aquello que se quiere, pero si se ha llegado hasta el límite de considerar que el matrimonio está roto, habría que salir de la convivencia lo antes posible, pues siempre existen soluciones y opciones.

Las personas somos libres, pero cuando no ejercemos esa libertad puede ser por dos opciones, por no querer o por no poder. Busca ayuda y apoyo profesional y haz todo lo posible por mantener la cordialidad en la convivencia, pues mientras que se siga viviendo bajo el mismo techo, se deben de mantener las normas de convivencia mínimas y de no agresión.

Las discusiones no deben de desarrollarse bajo ningún concepto delante de los hijos, pues puede suponer un efecto devastador en su infancia.

En este contexto de convivencia dentro de un matrimonio roto con hijos, ir de vacaciones con tu ex y tu hijo es normal cuando la familia está unida, pero tal vez sea innecesaria si el matrimonio no mantiene una relación plena  satisfactoria.

Una convivencia debe de desarrollarse entre personas que se valoran, se quieren y se respetan, Puede ser que exista un periodo transitorio de convivencia dentro de un matrimonio roto antes de la separación o divorcio, pero por responsabilidad cuando hay hijos, hay que proteger a los hijos de los problemas de los padres, pues en cada momento se puede producir una situación desagradable y hay que reducir la tensión para prevenir que la convivencia se torne desagradable para ninguno de sus miembros. Hay que mantener cuanto menos la compostura al igual que se haría con la convivencia con cualquier compañero de piso que no formara parte de la familia.

Opinión de Divorcionetas.

Abogado especialista en Derecho de Familia. Titular del bufete Abogados Cebrián & Asociados. Premio Nacional de Ley en Derecho de Familia 2020. Colegiado del ICAM 85.585.

1 comentario en “Cómo convivir en un matrimonio roto con hijos”

  1. Por qué hay que seguir conviviendo?…El marido alquila una habitación los días de trabajo y convive con su mujer y sus hijos los fines de semana sin perder el padrón. Y no se rompe nada. Sería un matrimonio no convivencial y ya está.
    Cada pareja debe de buscar su equilibrio y su forma de expresar su amor de forma práctica, regular y tangible.

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